Una buena alimentación evita el cansancio, físico y mental

Muchas veces estamos cansados. Y cansados de estar cansados. Qué comer, para sentirnos mejor y combatir el cansancio Dejar de hacer gimnasia, dormir más horas, comer el doble, trabajar hasta tardísimo... Descansar y seguir agotadas... Y se forma un círculo vicioso que no es fácil de romper.
Pero bueno, algo se puede ir haciendo para salir de esta agotadora cadena de cansancios sucesivos.
En primer lugar, debes saber que hay determinados alimentos que pueden ayudarte (y mucho) para que puedas ir desprendiéndote de la sensación de agotamiento.
La respuesta al cansancio físico y mental se relaciona con la dieta diaria. Tener hábitos alimentarios desordenados, saltearse las comidas o comer a cualquier hora, picotear algo cada 5 minutos, preferir la comida chatarra... Muchos son los motivos “alimentarios” de un cansancio más general.
El cuerpo necesita energía. El azúcar en la sangre comienza a descender después de 4 ó 5 horas de haber comido.
Primer consejo contra el cansancio Cada 3 horas, comer algo (en pequeñas cantidades), y no pasarse horas enteras sin ingerir nada. Esto mantiene constante el suministro de energía y evita la fatiga, porque no “cae” el valor de la glucemia (azúcar en la sangre).
Hidratos versus fatiga
Los hidratos de carbono son muy indicados para esto, porque se digieren rápidamente.
Además, aportan azúcar y proveen energía constante. Y la mantienen por mucho tiempo.
Productos lácteos contra el cansancio
El yogur, la leche cultivada, los quesos descremados, y otros lácteos son otra buena alternativa, que además, tienen bajo contenido graso. Es bueno que, por ejemplo, si estás en el trabajo, te comas un yogur a media mañana. Vas a sentirte mejor.
Evita los amigos de la fatiga
Chocolates, golosinas, gaseosas: no rompen el círculo vicioso del cansancio crónico. Si bien aportan energía, no la mantienen por mucho tiempo. Es preferible “descansar” comiendo otro tipo de alimentos más “sanos”.